EL ENIGMA DE LA "CASA DE LOS 40 DÍAS"
Ubicada en la esquina de 14 y 50, frente a la Plaza Moreno, esta casona esconde una historia de amor, poder y una maldición que, según dicen, marcó el fin de una era para el fundador de La Plata.
Redacción 926 Misterios
Muchos platenses y berissenses pasan a diario por la esquina de 14 y 50 sin saber que allí, tras los muros de lo que hoy es el Museo Dardo Rocha, se gestó una de las leyendas más tristes y misteriosas de nuestra región. Se la conoce como "La casa de los 40 días", y su nombre no es casualidad: fue el tiempo exacto que le tomó al fundador ver cumplido un sueño que terminaría en pesadilla.
Un regalo a contra reloj
Cuenta la historia que Dardo Rocha, en medio de la vorágine por la fundación de la ciudad en 1882, quiso hacerle un regalo especial a su esposa, Paula Arana. El desafío era casi imposible: construir una residencia digna de la familia fundadora en apenas 40 días, para que estuviera lista para el primer aniversario de la ciudad.
Bajo la dirección del arquitecto Pedro Benoit (el mismo que diseñó el trazado de la ciudad), cientos de obreros trabajaron día y noche. La casa se terminó a tiempo, pero los viejos del lugar dicen que forzar así los tiempos de la tierra y la construcción trajo "malas energías".
La tragedia que habitó sus cuartos
Aunque la casa era una joya arquitectónica, la felicidad duró poco. La leyenda de los "40 días" cobró un tinte oscuro cuando la tragedia empezó a golpear a la familia:
El exilio político: Dardo Rocha, que soñaba con ser presidente, vio cómo su carrera política se desmoronaba poco después de mudarse.
Muertes prematuras: Varios de los hijos del matrimonio fallecieron a edades muy tempranas dentro de la propiedad, lo que alimentó el mito de que la casa "pedía algo a cambio" por haber sido construida tan rápido.
Presencias: Quienes han trabajado en el museo aseguran que en las tardes de invierno se escuchan pasos en la planta alta y que el ambiente se vuelve pesado en la zona que solía ser el comedor principal.
¿Maldición masónica?
Como todo en La Plata, la masonería juega su parte. Se dice que la casa fue construida sobre un eje de energía que Benoit y Rocha conocían muy bien, y que al no respetar ciertos "tiempos naturales", la protección simbólica de la ciudad se volvió en contra de su propio creador.



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